Myriam Hernández «No soy feminista ni machista, me gusta la femineidad»

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La reconocida e histórica baladista chilena, Myriam Hernández, quien se encuentra protagonizando una nueva versión del programa «Yo soy» en chilevisión lanzó polémicas declaraciones en el ámbito de la lucha feminista y algunos «reparos» que tiene con el movimiento.

La intérprete de «El hombre que yo amo» dijo en una entrevista a CNN que para el tremendamente masivo 8M se encontraba en Colombia y que apoyó completamente la marcha y aseguró que en la distancia apoyó a las mujeres que estuvieron presentes. “Estoy de acuerdo con que la mujer grite, hable. Es más, yo incito a las mujeres a hablar, a gritar a la violencia, no hay que tener miedo, nunca más (…) Ha habido un cambio generacional, pero falta mucho todavía”, expresó.

Sin embargo, en un momento tuvo una de las clásicas confusiones que las feministas critican, pues la cantante aseguró “no ser feminista ni machista”. Una frase estilo Ricardo Arjona en Mujeres, que se usa mucho para extremar el feminismo, aun cuando este busca la igualdad de hombres y mujeres. La cantante se define en «un término medio en donde me gusta luchar y entender a las mujeres que luchan por sus derechos, pero también me gusta la femenidad”.

Miriam mezcló peras con manzanas y volvió a la carga con “Me gusta que me regalen flores, que me abran la puerta del auto, me gusta saber que somos más sensibles. Me gustan los piropos con respeto”, enfatizó. Miriam también contó que su visión sobre los derechos de las mujeres y el empoderamiento femenino y cómo «utilizó» eso en sus canciones “Cuando yo tenía 18 ó 20 años nunca me gustó cantarle al amor en forma sumisa o, al contrario, tratando de dejar mal al hombre”, asegura.

Así explicó en su éxito “El hombre que yo amo”, una de sus canciones más conocidas. Uno de los cambios “Al ser tan joven me encantó la canción, me enamoré. Sin embargo, no reparé en su letra y hay una frase que hace unos ocho años me empezó a molestar y hace cinco dije ‘la voy a cambiar’. Decía ‘vuela siempre lejos, pero vuelve al nido’. Es decir, va y yo lo perdono. No es mi forma de ser, yo no lo haría y no quiero que las mujeres lo hagan”, explicó. Es por esto que la modificó por “vuelo siempre lejos, pero vuelvo al nido”. “Eso no significa que al revés sea la cosa, pero es una forma de cambiar esta sumisión aceptando que el hombre te engañe”.

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